Prueba de Esfuerzo. (Electrocardiografía de estrés)
La prueba de esfuerzo es un estudio donde sometemos al paciente a un ejercicio el cual puede desarrollarse en una bicicleta fija o una caminadora (cinta sin fin) y mediante electrocardiografía podemos determinar la presencia de enfermedad arterial coronaria. Mediante esté estudio valoramos la capacidad física del paciente, la respuesta de su presión arterial (respuesta presora) , su frecuencia cardiaca, la presencia de arritmias, así como alteraciones electrocardiográficas que nos sugieran problemas circulatorios cardiacos.
En la prueba de esfuerzo se le colocan algunos parches en el tórax para estar constantemente monitorizando su electrocardiograma, se le toma su tensión arterial en forma constante, además se le vigila en forma estrecha la presencia o no de síntomas.
Se recomienda acudir con ropa cómoda (preferentemente deportiva) con ayuno de 4 horas.
El estudio tiene varias fases, la primera que es valoración en reposo, donde realizamos toma de electrocardiograma de reposo, cuantificación de la presión arterial y frecuencia cardiaca.
La segunda fase es esfuerzo el cual se va graduando de pendiendo de las características del paciente y el protocolo utilizado. La tercera fase que es de recuperación en el cual monitorizamos al paciente mediante electrocardiografía, tensión arterial, frecuencia cardiaca entre otros parámetros.
Esté estudio es de gran utilidad en los pacientes con factores de riesgo cardiovascular como son mayores de 40 años ( hombres) mujeres por arriba de los 45 años, antecedentes de tabaquismo, pacientes portadores de hipertensión arterial, Diabetes mellitus , dislipidemia, mujeres en etapa posmenopáusica , pacientes con sospecha de enfermedad isquémica coronaria, sin embargo no tan solo es un estudio diagnóstico, sino también nos ayuda a valorar la respuesta al tratamiento de pacientes con hipertensión, cardiopatía isquémica conocidos, pacientes con arritmias, pacientes que se han sometido a cirugía cardiaca , entre muchas otras indicaciones.
No tan solo la pacientes que tengan padecimientos cardiovasculares son sometidos a este tipo de estudio, también los deportistas pueden llevar a cabo este estudio o la población en general para determinar su respuesta cardiovascular al estrés.
