Ecocardiografía de estrés físico o farmacológico.
La ecocardiografía la podemos realizar en reposo o bajo condiciones de estrés ya sea a través de esfuerzo físico (en banda sin fin, ciclo ergómetro o ciclo ergómetro en decúbito) o bajo estimulación farmacológica (dobutamina o dipiridamol). La ecocardiografía de estrés representa una herramienta de suma importancia en todo aquel paciente que se tenga la sospecha de cardiopatía isquémica coronaria con una alta sensibilidad y especificidad. Sus grandes ventajas son los costos más accesibles, disponibilidad inmediata, puede realizarse en la cama del paciente hospitalizado, no hay uso de radiaciones.
La ecocardiografía de estrés es de gran utilidad en el paciente con sospecha de patología coronaria cardiaca como son los pacientes diabéticos, hipertensos, con dislipidemia, pacientes con tabaquismo, angina de pecho, pacientes con infartos previos. Aparte de ser un estudio diagnóstico no es de gran utilidad para conocer el pronóstico en algunas enfermedades o situaciones como en pacientes que han cursado con infarto del miocardio, en pacientes a los que se les realiza como parte de evaluación preoperatoria.
La ecocardiografía de estrés puede complementarse con medios de contraste especiales que la hacen más específicos para determinar alteraciones de la movilidad, con lo que el estudio tiene una mayor certeza diagnóstica.
El paciente deberá acudir con 4 horas de ayuno como mínimo, en ropa deportiva, se sugiere no suspender su tratamiento. Cuando el paciente no puede realizar actividad física en banda sin fin o cicloergómetro, se sugiere la estimulación con fármacos para la realización del estudio.
